Creo que ocurrió un día del verano del 2006. Durante aquella época yo tenía un trabajo nada prometedor como técnico de etalonaje, cargo del que nunca me sentí responsable porque mis superiores no me dejaron desarrollarme. Ésto me llevó a sentirme frustrado e inútil, ya que sentía (y sigo sintiendo) que debía aprovechar todo mi tiempo para aprender más conocimientos. Además debía sumarle el impulso del recién licenciado por hacer cosas.
Un día de aquel verano mi colega DB me dijo "Tengo ganas de dirigir algún corto de ciencia ficción", por lo que me mostré muy interesado. "He estado leyendo muchos relatos cortos de distintos tipos. Él que más me ha gustado es Ray Bradbury, y en contreto un cuento que está en su libro Remedio para meláncolicos". Me propuso que adaptara aquel relato para hacer luego lo que sería un buen corto de ciencia ficción.
Aquella misma tarde me compré el libro, y en el bus me leí aquel magnífico relato; ese fin de semana ya estaba escribiendo el guión. Como suele pasar con estas cosas, el tiempo y el trabajo se nos echó encima, mi colega no puedo dirigir el corto y yo guardé el guión en la carpeta de siempre. Conforme fueron pasando los días decidí alejarme de aquella idea para no obsesionarme. Creía conveniente que el guión descansara y conforme se me fueran ocurriendo cosas lo retomaría. Eso pasó durante una semana.
Después de terminar mi segundo trabajo, y de recuperar el tiempo, retomé mi lectura del libro en cuestión "¿Si este relato me ha gustado cómo pueden ser los otros?" Así que en mis ratos libres empecé a leerme aquel libro compuesto de 22 relatos. En ellos encontré una humanidad y una delicadeza poética que no me esperaba, sobre todo sabiendo que se trataba de un escritor de ciencia ficción. Aquello me dejó maravillado. En aquellos relatos cortos siempre se alejaban de las tramas superficiales para adentrarse en el tratamiento más humano de los protagonistas, por lo que estas historias terminaban hablando de los sentimientos más arraigados de nuestra alma.
Hoy he termiando de leer un segundo libro de relatos cortos, Las Doradas Manzanas del Sol, que en comparación con el anterior, muestra un lado del autor más poético, apartándose la de la ciencia ficción y entrando en el realismo mágico (o realismo poético). Sus historias, en los dos libros, siempre tienen un patrón que se repite: la madurez en la pareja, la infancia, el amor, el verano, el calor, las primeras sensaciones, el universo y el ser humano, Marte, las encrucijadas existenciales, etc. Ante todo Bradbury es un autor que habla sobre la experiencia humana, contada con sencillez y poesía.
De los relatos que tengo leídos mis favoritos son:
-El maravillos traje de helado de crema
-El aroma de la zarzaparrilla
-Eran morenos y de ojos dorados
-Ícaro Montgolfier Wright
-Tiempo de partir
-El día en el que llovió para siempre
-La ventana del color fresa
-El peatón
-La fruta en el fondo del tazón
-La máquina voladora
-El asesino
-Bordado
-El gran juego Blanco y Negro
-El ruido de un trueno
-El ancho mundo allá lejos
-El gran incendio
-Hola y adiós
-Las doradas manzanas del sol

Sus relatos han sido publilcados en la editorial Minotario, concretamente en la colección Ray Bradbury. Aquí os dejo los libros de relatos.
Algo más en el equipaje
Conduciendo a ciegas
Crónicas marcianas- relatos que cuentan la colonización de marte
El convector Toynbee
El hombre ilustrado- conjunto de relatos contados a través de los tatuajes de un personaje
El signo del gato
Fantasmas de lo nuevo
Las doradas manzanas del sol
Remedio para melancólicos
Las maquinarias de la alegría
Más rápido que el ojo
Mucho después de medianoche